Little things that catch my eye

Dicen que la curiosidad mató al gato.
Pero no es verdad.
La curiosidad no mata, sorprende.

Permalink
Permalink
Permalink
Permalink
Permalink SORPRENDIDA POR EL OLFATO
¿A qué huelen las nubes? Pues, la verdad, ni lo sé ni me importa mucho… Lo que sí sé es a qué huelen mis recuerdos; al menos, algunos de ellos.
Recuerdos olvidados en algún rincón de tu mente que parecen no estar… No te acuerdas de ellos, no eres consciente de que siguen ahí, ni siquiera los echas en falta. Pero, de repente…

Un olor lo activa todo. La brisa de colonia que deja una persona al pasar, el aroma de los puestos de castañas asadas, el frescor del ambiente cuando acaba de llover…
Y, de repente, viajas en el tiempo. Más rápido que Michael J. Fox en Regreso al futuro; incluso, si me apuras, más rápido que la velocidad de la luz.

Como si fueses el protagonista de la película Origen (Inception para los angloparlantes), un entorno 3D se levanta de la nada y se crea en torno a ti.

Un 3D que recrea el recuerdo hasta el mínimo detalle: personas, espacio, música, ropa, gestos… Te acuerdas incluso de esos calcetines con tomates que tuviste que ponerte porque tenías el resto para lavar ;)

Cómo me gustaría en esos momentos echar mano de instagram, vine o magisto para capturar el revival. Porque la experiencia, aunque intensa, es breve. Y, tal como viene, regresa a ese rincón de la mente donde dormitaba plácidamente.
Lo bueno es que, mientras no perdamos el sentido ni el alzheimer meta “sus narices” en nuestro cerebro, es probable que volvamos a revivir estos recuerdos dormidos cuando menos nos lo esperemos.
¡Larga vida al olfato!
Permalink
Permalink
Permalink
Permalink
Permalink